Lo que vemos en negocios como el tuyo
Marca lo que te pasa Cada marca es un sitio por donde se te escapan clientes. Al marcarla ves lo que haría el sistema, y la sumamos a tu diagnóstico.
Las comisiones de los portales se comen tu margen Entre un 15 y un 25 % de cada reserva se va a la OTA, incluso de clientes que ya te conocían. Lo que haría el sistema: Atención directa y rápida por WhatsApp y web para convertir en reserva directa al que te escribe. Tu web no convierte: miran y reservan en el portal Entran, dudan, nadie les responde y terminan reservando donde es más fácil. Lo que haría el sistema: Asistente en la web que resuelve dudas y lleva al motor de reservas en el momento. Recepción desbordada Check-ins, teléfono, emails y WhatsApp a la vez. Algo siempre se queda sin atender. Lo que haría el sistema: Lo repetitivo se resuelve solo; recepción atiende a las personas que tiene delante. Presupuestos de grupos y eventos sin seguimiento Mandas el presupuesto y nadie vuelve a escribir. Son las reservas más grandes y las que más se pierden. Lo que haría el sistema: Presupuesto en minutos y seguimiento automático hasta que confirman o te dicen que no. Habitaciones vacías entre semana El fin de semana se llena solo; de lunes a jueves no. Lo que haría el sistema: Campañas a tus antiguos huéspedes con ofertas de entre semana, enviadas en el momento adecuado. Extras que nadie ofrece Late check-out, desayuno, traslados, upgrades: ingresos que se quedan sobre la mesa. Lo que haría el sistema: Ofertas automáticas antes de la llegada y durante la estancia, con pago o reserva directa. Reseñas negativas sin respuesta Una mala reseña sin contestar pesa más que diez buenas en la decisión del próximo huésped. Lo que haría el sistema: Aviso inmediato de cada reseña y borrador de respuesta listo para publicar. Huéspedes que no vuelven Se fueron contentos y nunca más supiste de ellos. Lo que haría el sistema: Contacto después de la estancia, pedido de reseña y ofertas para volver en su fecha. Te escriben cuando ya cerraste Por la noche y el fin de semana llegan consultas que nadie contesta. A la mañana siguiente ya reservaron o compraron en otro sitio. Lo que haría el sistema: Un asistente con IA contesta al momento, a cualquier hora, y deja la reserva o la cita hecha. Las mismas preguntas, veinte veces al día Precio, horario, disponibilidad, cómo llegar. Horas de tu equipo respondiendo lo mismo mientras el cliente de delante espera. Lo que haría el sistema: Las preguntas frecuentes se responden solas y tu equipo solo entra cuando hace falta. Preguntan el precio y desaparecen Nadie manda el segundo mensaje. La mayoría de las ventas se cierran después de varios contactos, y casi nadie los hace. Lo que haría el sistema: Seguimiento automático y amable: el cliente recibe un segundo y un tercer mensaje en el momento justo. Tardas en contestar y compra en la competencia Gana quien responde primero, no quien es mejor. Una hora de espera ya es tarde. Lo que haría el sistema: Respuesta en segundos por WhatsApp, Instagram y web, con la información correcta de tu negocio. Todo pasa por tu móvil Si estás de vacaciones, enfermo o reunido, el negocio se para. Ni tus vacaciones son vacaciones. Lo que haría el sistema: Todas las conversaciones en una central compartida: el equipo atiende y tú lo ves todo sin ser imprescindible. Un empleado se va y se lleva los contactos Años de clientes guardados en un WhatsApp personal que se van con él, a veces a la competencia. Lo que haría el sistema: Los clientes y el historial viven en el sistema del negocio, no en el móvil de nadie. No sabes cuántas consultas llegan ni cuántas se convierten Sin números no sabes qué funciona, qué anuncio vende ni dónde se te escapan los clientes. Lo que haría el sistema: Panel con consultas, ventas y origen de cada cliente, también de los anuncios. Clientes repartidos en Excel, libretas y notas Nadie encuentra nada y cada uno lo apunta a su manera. Así no se puede hacer seguimiento. Lo que haría el sistema: Una base de clientes única, ordenada y que se actualiza sola con cada conversación.
Dependes de los portales y sus comisiones Casi todas las camas se venden por Booking o Hostelworld, y la comisión manda. Lo que haría el sistema: Atención directa en el idioma del viajero para convertir consultas en reservas directas. Mensajes en cinco idiomas, a cualquier hora Inglés, francés, alemán, italiano… y la mitad llegan de madrugada por la diferencia horaria. Lo que haría el sistema: Un asistente que responde en el idioma de cada viajero, las 24 horas. El equipo cambia cada pocos meses Voluntarios y staff rotan, y cada uno contesta distinto. La calidad depende de quién esté. Lo que haría el sistema: Respuestas y procesos en el sistema: el que llega nuevo atiende igual que el veterano. Camas libres de última hora Cancelaciones y huecos que nadie vende a tiempo. Lo que haría el sistema: Aviso a la lista de interesados y ofertas de última hora enviadas solas. No-shows y cancelaciones a última hora Camas reservadas que se quedan vacías y ya no se pueden vender. Lo que haría el sistema: Confirmación automática antes de la llegada y liberación de la cama si no responden. «El staff no respondía» en las reseñas Una frase así en Hostelworld baja reservas durante meses. Lo que haría el sistema: Nadie se queda sin respuesta: el asistente atiende al momento y avisa al equipo si hace falta. Te escriben cuando ya cerraste Por la noche y el fin de semana llegan consultas que nadie contesta. A la mañana siguiente ya reservaron o compraron en otro sitio. Lo que haría el sistema: Un asistente con IA contesta al momento, a cualquier hora, y deja la reserva o la cita hecha. Las mismas preguntas, veinte veces al día Precio, horario, disponibilidad, cómo llegar. Horas de tu equipo respondiendo lo mismo mientras el cliente de delante espera. Lo que haría el sistema: Las preguntas frecuentes se responden solas y tu equipo solo entra cuando hace falta. Preguntan el precio y desaparecen Nadie manda el segundo mensaje. La mayoría de las ventas se cierran después de varios contactos, y casi nadie los hace. Lo que haría el sistema: Seguimiento automático y amable: el cliente recibe un segundo y un tercer mensaje en el momento justo. Tardas en contestar y compra en la competencia Gana quien responde primero, no quien es mejor. Una hora de espera ya es tarde. Lo que haría el sistema: Respuesta en segundos por WhatsApp, Instagram y web, con la información correcta de tu negocio. Todo pasa por tu móvil Si estás de vacaciones, enfermo o reunido, el negocio se para. Ni tus vacaciones son vacaciones. Lo que haría el sistema: Todas las conversaciones en una central compartida: el equipo atiende y tú lo ves todo sin ser imprescindible. Un empleado se va y se lleva los contactos Años de clientes guardados en un WhatsApp personal que se van con él, a veces a la competencia. Lo que haría el sistema: Los clientes y el historial viven en el sistema del negocio, no en el móvil de nadie. No sabes cuántas consultas llegan ni cuántas se convierten Sin números no sabes qué funciona, qué anuncio vende ni dónde se te escapan los clientes. Lo que haría el sistema: Panel con consultas, ventas y origen de cada cliente, también de los anuncios. Clientes repartidos en Excel, libretas y notas Nadie encuentra nada y cada uno lo apunta a su manera. Así no se puede hacer seguimiento. Lo que haría el sistema: Una base de clientes única, ordenada y que se actualiza sola con cada conversación.
Reservas sin confirmar que no aparecen Viernes lleno en la libreta y tres mesas vacías a las nueve. Lo que haría el sistema: Mensaje de confirmación el día anterior y la mesa se libera si no confirman. El teléfono suena en plena hora punta Nadie puede cogerlo. Cada llamada perdida es una mesa que va a otro restaurante. Lo que haría el sistema: Reservas y preguntas por WhatsApp atendidas por el asistente mientras la sala trabaja. Las apps de delivery se llevan hasta un 35 % Y el cliente ni siquiera es tuyo: no tienes su contacto. Lo que haría el sistema: Pedidos directos por WhatsApp con tu carta, para tus clientes habituales. Las mismas preguntas sobre la carta y el horario ¿Hay opción sin gluten? ¿Hasta qué hora cierra la cocina? Cien veces al día. Lo que haría el sistema: La carta actualizada vive en el asistente y responde al momento. Grupos y eventos sin respuesta a tiempo Cumpleaños, cenas de empresa, despedidas: piden presupuesto y reservan donde contestan antes. Lo que haría el sistema: Menús de grupo, precio por persona y fechas libres en la misma conversación. De lunes a jueves, sala vacía El viernes hay lista de espera; el lunes, nada. Lo que haría el sistema: Propuestas a quien ya vino y le gustó, con plan para los días flojos. Organizas un evento y vienen pocos Lo publicas en Instagram y esperas. No tienes cómo avisar directamente a tus clientes. Lo que haría el sistema: Base de clientes con sus gustos y mensajes personales para cada evento. Tu nota en Google baja y nadie responde Los satisfechos no escriben; los enfadados, sí. Lo que haría el sistema: Pedido de reseña a cada cliente contento y aviso de cada reseña negativa en menos de un día. Te escriben cuando ya cerraste Por la noche y el fin de semana llegan consultas que nadie contesta. A la mañana siguiente ya reservaron o compraron en otro sitio. Lo que haría el sistema: Un asistente con IA contesta al momento, a cualquier hora, y deja la reserva o la cita hecha. Las mismas preguntas, veinte veces al día Precio, horario, disponibilidad, cómo llegar. Horas de tu equipo respondiendo lo mismo mientras el cliente de delante espera. Lo que haría el sistema: Las preguntas frecuentes se responden solas y tu equipo solo entra cuando hace falta. Preguntan el precio y desaparecen Nadie manda el segundo mensaje. La mayoría de las ventas se cierran después de varios contactos, y casi nadie los hace. Lo que haría el sistema: Seguimiento automático y amable: el cliente recibe un segundo y un tercer mensaje en el momento justo. Tardas en contestar y compra en la competencia Gana quien responde primero, no quien es mejor. Una hora de espera ya es tarde. Lo que haría el sistema: Respuesta en segundos por WhatsApp, Instagram y web, con la información correcta de tu negocio. Todo pasa por tu móvil Si estás de vacaciones, enfermo o reunido, el negocio se para. Ni tus vacaciones son vacaciones. Lo que haría el sistema: Todas las conversaciones en una central compartida: el equipo atiende y tú lo ves todo sin ser imprescindible. Un empleado se va y se lleva los contactos Años de clientes guardados en un WhatsApp personal que se van con él, a veces a la competencia. Lo que haría el sistema: Los clientes y el historial viven en el sistema del negocio, no en el móvil de nadie. No sabes cuántas consultas llegan ni cuántas se convierten Sin números no sabes qué funciona, qué anuncio vende ni dónde se te escapan los clientes. Lo que haría el sistema: Panel con consultas, ventas y origen de cada cliente, también de los anuncios. Clientes repartidos en Excel, libretas y notas Nadie encuentra nada y cada uno lo apunta a su manera. Así no se puede hacer seguimiento. Lo que haría el sistema: Una base de clientes única, ordenada y que se actualiza sola con cada conversación.
Diez mensajes para dar una cita de peluquería A las diez no, mejor por la tarde, vale pero el domingo… multiplicado por cada cliente. Lo que haría el sistema: El cliente ve los huecos libres y reserva su cita solo, con recordatorio. La cita a las once y el perro no aparece Una hora de tu equipo perdida, varias veces por semana. Lo que haría el sistema: Recordatorio el día antes con botón para confirmar o cambiar; el hueco se ofrece a otro. Nadie avisa del baño, la vacuna o el pienso El dueño se acuerda tarde y compra donde le pilla. Lo que haría el sistema: Avisos automáticos en su fecha, según la ficha de cada mascota. ¿Lo tenéis? ¿Cuánto cuesta? Todo el día igual Tu equipo buscando en el almacén para contestar por Instagram. Lo que haría el sistema: Asistente conectado a tu catálogo: precio y stock al momento y el pedido apartado. El cliente se fue a internet y nadie se dio cuenta Un mes no vino, el siguiente tampoco. Lo perdiste en silencio. Lo que haría el sistema: El sistema detecta cuándo debería volver y le escribe con su compra habitual. Sin ficha de cada mascota ¿Qué corte le hicisteis? ¿Qué pienso toma? Solo lo sabe una persona. Lo que haría el sistema: Ficha por mascota con raza, alergias, cortes y compras, para todo el equipo. Tienda llena y el WhatsApp sin parar Atiendes a quien tienes delante o al móvil. Siempre pierdes uno. Lo que haría el sistema: El asistente atiende WhatsApp y el equipo se queda con la tienda. Compites con tiendas online sin tienda online Tus clientes compran a las once de la noche y les llega mañana. Lo que haría el sistema: Pedidos por WhatsApp a cualquier hora para recoger o recibir al día siguiente. Te escriben cuando ya cerraste Por la noche y el fin de semana llegan consultas que nadie contesta. A la mañana siguiente ya reservaron o compraron en otro sitio. Lo que haría el sistema: Un asistente con IA contesta al momento, a cualquier hora, y deja la reserva o la cita hecha. Las mismas preguntas, veinte veces al día Precio, horario, disponibilidad, cómo llegar. Horas de tu equipo respondiendo lo mismo mientras el cliente de delante espera. Lo que haría el sistema: Las preguntas frecuentes se responden solas y tu equipo solo entra cuando hace falta. Preguntan el precio y desaparecen Nadie manda el segundo mensaje. La mayoría de las ventas se cierran después de varios contactos, y casi nadie los hace. Lo que haría el sistema: Seguimiento automático y amable: el cliente recibe un segundo y un tercer mensaje en el momento justo. Tardas en contestar y compra en la competencia Gana quien responde primero, no quien es mejor. Una hora de espera ya es tarde. Lo que haría el sistema: Respuesta en segundos por WhatsApp, Instagram y web, con la información correcta de tu negocio. Todo pasa por tu móvil Si estás de vacaciones, enfermo o reunido, el negocio se para. Ni tus vacaciones son vacaciones. Lo que haría el sistema: Todas las conversaciones en una central compartida: el equipo atiende y tú lo ves todo sin ser imprescindible. Un empleado se va y se lleva los contactos Años de clientes guardados en un WhatsApp personal que se van con él, a veces a la competencia. Lo que haría el sistema: Los clientes y el historial viven en el sistema del negocio, no en el móvil de nadie. No sabes cuántas consultas llegan ni cuántas se convierten Sin números no sabes qué funciona, qué anuncio vende ni dónde se te escapan los clientes. Lo que haría el sistema: Panel con consultas, ventas y origen de cada cliente, también de los anuncios. Clientes repartidos en Excel, libretas y notas Nadie encuentra nada y cada uno lo apunta a su manera. Así no se puede hacer seguimiento. Lo que haría el sistema: Una base de clientes única, ordenada y que se actualiza sola con cada conversación.
Los leads del portal se enfrían en horas Lead a las 21 h, respuesta a las 10 h. Para entonces ya habló con otras tres agencias. Lo que haría el sistema: Respuesta en segundos a cada lead, a cualquier hora, con propuesta de visita. Tus agentes pierden la mañana con curiosos Visitas con quien no tiene financiación ni intención real. Lo que haría el sistema: Cualificación automática: presupuesto, financiación y plazos antes de agendar. Lo difícil no es vender: es captar pisos Los propietarios preguntan cuánto vale su piso y si nadie responde, firman con otra agencia. Lo que haría el sistema: Atención al propietario al momento, datos del inmueble y valoración agendada. Tu mejor agente se va y se lleva la cartera Compradores, propietarios y años de WhatsApp personal. Lo que haría el sistema: Cada lead, propietario y conversación vive en el sistema de la agencia. Una llamada, quizá dos… y el lead se olvida Una compra tarda meses y nadie hace seguimiento tanto tiempo. Lo que haría el sistema: Seguimiento automático durante meses, con mensajes útiles hasta que deciden. Visitas plantadas Veinte minutos en el portal y nadie aparece. Lo que haría el sistema: Confirmación el día de la visita con dirección y botón para cambiar la hora. No ves qué hace cada agente Diez agentes, cientos de leads y nadie sabe quién contestó a quién. Lo que haría el sistema: Panel por agente con leads, visitas y alertas de clientes sin respuesta. El sábado, cuando más se busca, la agencia cerrada Los mensajes del fin de semana se responden el lunes. Lo que haría el sistema: El asistente atiende el fin de semana, envía fichas y agenda visitas para el lunes. Te escriben cuando ya cerraste Por la noche y el fin de semana llegan consultas que nadie contesta. A la mañana siguiente ya reservaron o compraron en otro sitio. Lo que haría el sistema: Un asistente con IA contesta al momento, a cualquier hora, y deja la reserva o la cita hecha. Las mismas preguntas, veinte veces al día Precio, horario, disponibilidad, cómo llegar. Horas de tu equipo respondiendo lo mismo mientras el cliente de delante espera. Lo que haría el sistema: Las preguntas frecuentes se responden solas y tu equipo solo entra cuando hace falta. Preguntan el precio y desaparecen Nadie manda el segundo mensaje. La mayoría de las ventas se cierran después de varios contactos, y casi nadie los hace. Lo que haría el sistema: Seguimiento automático y amable: el cliente recibe un segundo y un tercer mensaje en el momento justo. Tardas en contestar y compra en la competencia Gana quien responde primero, no quien es mejor. Una hora de espera ya es tarde. Lo que haría el sistema: Respuesta en segundos por WhatsApp, Instagram y web, con la información correcta de tu negocio. Todo pasa por tu móvil Si estás de vacaciones, enfermo o reunido, el negocio se para. Ni tus vacaciones son vacaciones. Lo que haría el sistema: Todas las conversaciones en una central compartida: el equipo atiende y tú lo ves todo sin ser imprescindible. Un empleado se va y se lleva los contactos Años de clientes guardados en un WhatsApp personal que se van con él, a veces a la competencia. Lo que haría el sistema: Los clientes y el historial viven en el sistema del negocio, no en el móvil de nadie. No sabes cuántas consultas llegan ni cuántas se convierten Sin números no sabes qué funciona, qué anuncio vende ni dónde se te escapan los clientes. Lo que haría el sistema: Panel con consultas, ventas y origen de cada cliente, también de los anuncios. Clientes repartidos en Excel, libretas y notas Nadie encuentra nada y cada uno lo apunta a su manera. Así no se puede hacer seguimiento. Lo que haría el sistema: Una base de clientes única, ordenada y que se actualiza sola con cada conversación.